Tu texto dice que la historia escolar de “el precio sube porque hay más compradores que vendedores” es falsa. Y, en el sentido literal, tienes razón: en cada transacción ejecutada hay una contraparte; siempre hay alguien que compra y alguien que vende. Lo que cambia el precio no es un desequilibrio contable de contratos ejecutados, sino cómo llega la orden al mercado, qué liquidez está disponible y a qué precios, y quién está dispuesto a cruzar el spread con agresividad. La literatura de microestructura justamente estudia eso: cómo el flujo de órdenes, el inventario y la selección adversa afectan el precio y el spread.
Entonces la versión correcta para estudiar no es “hay más compradores”. La versión correcta es:
Ese es el primer cambio mental importante:
la vela no es una opinión, es el resultado de ejecución contra liquidez disponible.
Aquí tu intuición va bastante bien encaminada.
Tu conversación plantea que Banco A y Banco B pueden comprarse y venderse entre ellos, y que después equilibran inventario. Eso sí encaja con la mecánica real de dealer markets, aunque hay que expresarlo con más precisión.
En FX, históricamente y todavía hoy, los dealers negocian con clientes y luego también operan entre dealers para gestionar riesgo e inventario. Un repaso del BIS explica que el mercado FX se entiende muy bien a través de tres fricciones: riesgo de crédito, riesgo de inventario y asimetría de información. También describe cómo los dealers comerciaban entre sí precisamente para gestionar inventario, y cómo la aparición de brokers electrónicos hizo más eficiente esa redistribución.
La literatura de microestructura FX lo dice todavía más claro: en modelos clásicos de dealers, los dealers: